Contratar luz barata online es más fácil que nunca, pero también más fácil equivocarse. Entre precios gancho, descuentos temporales y condiciones poco claras, muchos usuarios creen que han encontrado la mejor oferta… y meses después descubren que su factura de la luz es más alta de lo esperado.
Por eso, antes de lanzarte a contratar, conviene entender qué significa realmente “luz barata”, qué datos vas a necesitar y cómo comparar bien para ahorrar de verdad en tu factura, no solo el primer mes.
Antes de contratar: qué significa “luz barata”
Hablar de luz barata no es hablar solo del precio del kWh más bajo. Una tarifa puede parecer barata en el anuncio y acabar siendo cara en tu caso concreto.
Para empezar, una tarifa de luz barata es la que:
- encaja con tu estilo de vida y hábitos de consumo,
- tiene un precio estable o bien definido,
- y no esconde subidas tras los primeros meses
Por ejemplo, una tarifa de precio fijo puede ser buena opción si buscas estabilidad y consumes de forma regular a lo largo del día.
En cambio, una tarifa con tramos horarios puede ser más barata si concentras tu consumo por las noches y los fines de semana, que es cuando este tipo de tarifas tienen el precio del kWh más barato, que son las llamadas “horas valle”.
Además, hay otros puntos clave que muchas veces se pasan por alto:
- La potencia contratada, que puede encarecer tu recibo aunque el kWh sea barato.
- Si los precios incluyen impuestos o no.
- La duración real del contrato de luz y qué pasa en la renovación del contrato (generalmente tras 12 meses).
Lo que necesitas tener a mano (sin volverte loco)
Contratar luz barata online es un trámite rápido si sabes qué datos te van a pedir.
No hace falta recopilar mil documentos ni entender tecnicismos: con lo básico, puedes completar la contratación en pocos minutos y sin llamadas.
Los 5 datos que te van a pedir al contratar online
En la mayoría de nuevas contrataciones, la compañía de luz te solicitará siempre lo mismo:
- Datos del titular del contrato: Nombre, apellidos y DNI/NIE de quien será responsable del suministro.
- Dirección exacta del punto de suministro
- CUPS (Código Universal del Punto de Suministro): Identifica tu suministro eléctrico, y es un dato que puedes encontrar en tu factura, en el apartado de “Datos del suministro” o similares.
- Potencia contratada actual: Clave para no pagar de más cada mes, independientemente del precio del kWh.
- Número de cuenta bancaria: Para domiciliar el pago de las facturas.
Si no tienes factura, aún puedes hacerlo
No pasa nada si no tienes la factura a mano. Aun así, puedes contratar luz barata online en muchos casos:
- Si ya vives en la vivienda, puedes conseguir el CUPS contactando con la distribuidora de luz de tu zona. No es la comercializadora, sino la empresa que gestiona la red de distribución eléctrica. Con la dirección exacta del suministro y tus datos, suelen facilitártelo sin problema.
- Si es un cambio de titular, el proceso es aún más sencillo. Normalmente basta con los datos del nuevo titular, el número de cuenta bancaria y la dirección.
- En altas nuevas, no existe factura previa porque el punto de suministro aún no está activo. En este caso, el trámite es diferente: se solicita el alta del suministro eléctrico y, una vez asignado el CUPS, ya puedes contratar la tarifa que mejor encaje contigo.
Cómo elegir tarifa en 3 preguntas
Elegir una tarifa de luz no debería ser complicado. De hecho, si te haces estas tres preguntas básicas, puedes descartar muchas opciones y quedarte solo con las que de verdad te van a salir más baratas.
¿Quieres estabilidad o exprimir precio?
Aquí básicamente hay varias formas de pagar la luz, y no tiene misterio:
Tarifa de un solo precio (24 horas): Pagas el mismo precio del kWh todo el día, da igual la hora a la que pongas la lavadora.
- Es la opción más sencilla.
- No tienes que pensar en horarios ni cambiar hábitos.
- La factura es más previsible mes a mes.
👉 Es ideal si prefieres tranquilidad, si haces un uso repartido de la luz o si no puedes concentrar el consumo por la noche o en fines de semana.
Por otro lado, si prefieres exprimir el precio, existen tarifas donde la luz no cuesta lo mismo todo el tiempo. Pueden ser más baratas, pero exigen algo a cambio:
Tarifas con discriminación horaria: La luz es más barata en ciertas horas (noches, fines de semana y festivos), llamadas horas valle, y más cara en otras, siendo horas punta (las más caras) y llano (precio intermedio de las tres).
👉 Funcionan bien si puedes adaptar tus hábitos y concentrar alrededor de un 60% de tu consumo mensual de luz en esas horas baratas.
👉 Si no, suelen salir peor que una tarifa de precio fijo.
Tarifas indexadas: Pagas la luz al precio real del mercado, que cambia cada hora y cada día.
- Si el mercado baja, pagas menos.
- Si sube, tu factura sube.
👉 Son adecuadas solo si estás dispuesto a planificar tu consumo, seguir de cerca el mercado eléctrico y asumir cambios en la factura.
Tarifas con horas promocionadas: Ofrecen horas muy baratas o incluso gratis, pero solo en horas concretas, marcadas en la mayoría de casos por la compañía, aunque fuera de esas horas el precio del kWh es exageradamente caro.
👉 Solo compensan si concentras mucho consumo en esas horas y mantienes rutinas muy estables.
Tarifas planas: Funcionan con un importe mensual fijo, que se calcula a partir de una estimación del consumo anual del hogar.
Ofrecen una mayor estabilidad en el gasto, pero normalmente incluyen límites de consumo y pueden aplicar regularizaciones o recargos si se gasta más de lo previsto.
👉 Solo compensan si tienes un consumo muy estable durante todo el año y valoras saber exactamente cuánto vas a pagar cada mes.
No es recomendable si tu consumo cambia mucho, porque los ajustes posteriores suelen encarecer la factura.
¿Cuándo consumes más?
Ahora piensa en tus hábitos diarios, sin tecnicismos:
- ¿Pones lavadoras, lavavajillas o cocinas por la noche o los fines de semana?
- ¿Estás más tiempo en casa durante el día?
Si concentras tu consumo de electricidad mayoritariamente por las noches y/o puedes desplazar ciertos consumos a los fines de semana (como lavadoras, lavavajillas etc), una tarifa con discriminación horaria es lo mejor para ti.
En cambio, si usas la electricidad de forma repartida a lo largo del día, una tarifa de un solo precio es la opción más práctica.
¿Tu casa tiene “consumos grandes”?
Por último, fíjate en si en tu vivienda hay aparatos que gastan bastante electricidad:
- calefacción eléctrica
- aire acondicionado
- termo eléctrico
- coche eléctrico
- placas solares con excedentes
Cuando hay consumos grandes, elegir mal la tarifa o la potencia contratada puede hacer que pagues de más aunque el precio parezca barato. En estos casos, ajustar bien la tarifa es clave para ahorrar en tu factura a medio y largo plazo.
Con estas tres preguntas claras, elegir entre las distintas tarifas de luz deja de ser un lío y se convierte en una decisión lógica y sencilla.
Comparar tarifas online sin caer en publicidad
Cuando buscas contratar luz barata online, casi todo lo que encuentras son anuncios. Ofertas “irrepetibles”, descuentos del primer año o precios muy llamativos… que luego no siempre se cumplen en la factura real.
Por eso, antes de decidirte, conviene separar publicidad de información objetiva y fijarte en lo que de verdad importa.
La forma más neutral: el Comparador de la CNMC
Si quieres una referencia imparcial, existe una herramienta pública: el comparador de la CNMC.
Este comparador no pertenece a ninguna compañía de luz ni gana dinero por recomendar una tarifa u otra. Simplemente:
- muestra las tarifas de luz disponibles en el mercado,
- permite filtrar por tipo de tarifa (precio fijo, tramos horarios, etc.),
- y comparar condiciones reales, sin mensajes comerciales.
Es especialmente útil para hacerte una idea del mercado, aunque no siempre es la opción más cómoda si no sabes interpretar bien todos los datos.
Lo que debes mirar sí o sí al comparar
Da igual dónde compares: si no revisas estos puntos, es fácil equivocarse.
- Precio del kWh real: Comprueba si es una tarifa de precio fijo las 24 horas, de discriminación horaria, horas promocionadas, plana o indexada.
- Precio con impuestos incluidos: Muchas ofertas muestran precios sin impuestos para parecer más baratas.
- Potencia contratada: A veces el ahorro está en la energía, pero la potencia es un factor muy a tener en cuenta para no pagar de más todos los meses por algo que no se aprovecha.
- Duración del contrato y renovaciones: Ojo con precios bajos solo durante unos meses.
- Servicios extra: Mantenimientos, seguros o añadidos que encarecen el contrato de luz sin que te des cuenta.
Cómo contratar luz barata online paso a paso
Contratar la luz por internet es un trámite sencillo si sigues un orden lógico. En la mayoría de casos, puedes hacerlo en pocos minutos y sin llamadas.
- Elige la tarifa que encaja contigo: Decide si quieres un precio fijo, una tarifa con tramos horarios o una opción más variable, según tus hábitos.
- Ten a mano los datos básicos: Titular del contrato, dirección del punto de suministro, CUPS (si lo tienes), potencia contratada y cuenta bancaria.
- Rellena el formulario online: La contratación se hace desde la web de la compañía, disponible 24 horas, sin depender de horarios de atención al cliente.
- Revisa bien las condiciones antes de aceptar: Comprueba el precio del kWh, si incluye impuestos, la duración del contrato y si hay servicios extra.
- Confirma la contratación: Normalmente recibirás un correo con el resumen del contrato de luz y la fecha estimada de inicio.
- La compañía se encarga del cambio: No tienes que llamar a tu antigua compañía ni hacer trámites adicionales. El cambio se hace de forma automática.
¿Cuánto tarda y me quedo sin luz?
No. Nunca te quedas sin suministro eléctrico por cambiar de compañía.
El cambio suele tardar entre 1 y 20 días, dependiendo del ciclo de facturación y de la distribuidora, pero durante ese tiempo la luz sigue funcionando con normalidad.
Simplemente, cuando el cambio se hace efectivo, empiezas a pagar con la nueva tarifa y listo.
7 errores típicos al contratar online y cómo evitarlos
Contratar luz barata online es fácil, pero hay fallos muy comunes que hacen que el ahorro prometido desaparezca en pocos meses.
Estos son los errores más habituales y cómo evitarlos.
- Quedarse solo con el precio más bajo del anuncio: Muchas ofertas destacan un precio muy atractivo que solo dura unos meses.
👉 Revisa siempre el precio tras la promoción. - No comprobar si el precio incluye impuestos: Comparar precios sin IVA da una falsa sensación de ahorro.
👉 Asegúrate de ver el coste final real en la factura. - Elegir una tarifa que no encaja con tus horarios: Una tarifa con tramos horarios puede salirte cara si no consumes en las horas baratas.
👉 Ajusta la tarifa a tus hábitos, no al revés. - Pagar de más por la potencia contratada: Aunque el kWh sea barato, una potencia alta encarece el recibo cada mes.
👉 Revisa si realmente necesitas esa potencia. - Aceptar servicios extra sin darte cuenta: Mantenimientos o seguros añadidos pueden subir mucho el precio final.
👉 Contrata solo lo que necesites. - No mirar la duración del contrato: Algunos precios baratos se encarecen en la renovación automática.
👉 Comprueba qué pasa cuando termina el primer año. - No volver a revisar la tarifa con el tiempo: El mercado cambia y lo que hoy es barato mañana puede no serlo.
👉 Revisa tu contrato periódicamente para seguir ahorrando.
Si quieres pagar barato hoy… y también dentro de 6 meses
Contratar bien es importante, pero no es suficiente. El mercado eléctrico cambia constantemente y una tarifa barata hoy puede dejar de serlo en pocos meses, sin que te enteres.
Aquí es donde suele fallar casi todo el mundo: contrata una buena oferta… y no vuelve a revisar su contrato.
Con servicios como el autoswitching, ese problema desaparece. En lugar de tener que comparar tarifas cada cierto tiempo, el sistema monitoriza el mercado por ti y cambia tu contrato automáticamente cuando aparece una opción más barata o más adecuada a tu consumo.
¿Qué ganas tú con esto?
- Sigues pagando un buen precio hoy, sin esfuerzo.
- Evitas subidas silenciosas tras promociones o renovaciones.
- Mantienes tu factura optimizada aunque cambien precios, condiciones o tarifas.
Preguntas frecuentes al querer contratar luz barata online
Sí, además de que en las viviendas de alquiler es muy habitual hacer un cambio de titular.
En este sentido, puedes contratar luz online sin problema, siempre y cuando aportes los datos del anterior titular.
El bono social solo se mantiene si estás en la tarifa regulada (PVPC) con una comercializadora de referencia.
Si cambias a una tarifa del mercado libre, aunque sea más barata al principio, pierdes automáticamente el bono social. Por eso, antes de contratar online, conviene comprobar si te compensa el cambio.
Si tienes autoconsumo, no basta con fijarse en el precio del kWh. Es importante revisar:
el precio al que te pagan los excedentes, si hay límites en la compensación, y que la tarifa sea compatible con tu tipo de instalación.
Una mala elección puede hacer que desaproveches parte del ahorro que generan tus placas.
Muy fácil:
El PVPC solo lo ofrecen las comercializadoras de referencia y el precio cambia cada día y cada hora.
El mercado libre lo ofrecen el resto de compañías y el precio lo fija la empresa, con multitud de tarifas.
Si la web habla de descuentos, promociones o precios fijos durante meses, estás en mercado libre.
Sí, sin problemas, y además, en segundas residencias, suele compensar:
bajar la potencia contratada, elegir tarifas sencillas, sin servicios extra, y evitar opciones pensadas para consumo diario.
Así pagas poco cuando no estás y solo consumes lo necesario cuando la usas.



