El término de potencia es un coste fijo que pagas cada mes. Da igual que consumas mucho o poco, da igual que estés de vacaciones, da igual que apagues todo. Lo pagas.
¿El problema? El 63% de hogares españoles paga por potencia que no necesita cuando reducirla cuesta apenas 10€ y puede ahorrarte más de 50€ cada año. La pregunta es: ¿merece la pena bajar la potencia contratada?
Vamos a desgranarlo todo, con la información que necesitas para decidir si este pequeño ajuste puede reducir tu gasto fijo de forma permanente.
Si quieres entender todos los conceptos de tu factura de la luz, tenemos una guía completa.
Qué es la potencia contratada y por qué afecta al precio de la luz
La potencia contratada determina cuántos aparatos puedes enchufar simultáneamente sin que salte el diferencial. Se mide en kilovatios (kW), se paga cada mes uses o no uses electricidad, y es un coste fijo que representa entre el 30-40% de tu factura eléctrica.
Los hogares suelen contratar entre 2,3 kW y 10 kW, siendo los tramos más comunes 3,45 kW (pisos pequeños), 4,6 kW (viviendas medias) y 5,75 kW (familias).
El precio del kW de potencia contratado varía en función de tu tarifa y del mercado en el que te encuentras (regulado o libre). Además, puedes tener dos precios de potencia distintos en función de las horas del día (tramo valle y punta).
Tu potencia contratada se calcula multiplicando los kW que tienes contratados por el precio de la potencia y el número de días de la factura. Por eso, cuantos más kW contrates, mayor será el importe del término fijo en tu factura de la luz.
Para profundizar en cómo calcular tu potencia contratada ideal, tenemos una guía específica. Pero aquí vamos a centrarnos en la decisión de bajar y sus implicaciones reales.
¿Cuándo merece la pena bajar la potencia contratada?
No siempre merece la pena bajar la potencia contratada, pero casi siempre. Hay señales claras que indican si tienes margen para reducir tu potencia eléctrica sin riesgo.
Señales de que tienes potencia de más
El ICP nunca salta. Esta es la señal más clara. Si en los últimos 12 meses no has tenido ni un solo corte de luz por exceso de potencia, tienes margen para ajustar y ahorrar.
Tu pico de consumo es muy inferior a tu potencia contratada. Desde 2021, la factura indica la «potencia máxima demandada». Si ese número es significativamente menor que tu potencia contratada, estás pagando de más. Ejemplo: picos de 3,2 kW con 5,75 kW contratados significa casi 2,5 kW que nunca usas, más de 60€ al año desperdiciados.
Vives solo o en pareja. Las viviendas unipersonales raramente necesitan más de 3,45 kW, las parejas suelen estar bien con 4,6 kW. Revisa tu última factura para ver si te sobra potencia.
Tienes gas para calefacción y agua caliente. Si tu caldera es de gas, eliminas los dos consumos eléctricos más potentes (calefacción y agua caliente) y puedes bajar sin miedo.
Perfiles de usuario que suelen poder reducirla
Los candidatos ideales para reducir potencia son:
- Piso pequeño de 1-2 personas: pueden pasar de 5,75 kW a 3,45-4,6 kW
- Vivienda con gas: de 5,75-6,9 kW a 4,6 kW sin problema
- Hogar que escalona electrodomésticos: si no pones lavadora y horno a la vez, puedes bajar
- Segunda residencia con poco uso: mínimo posible, 2,3-3,45 kW
Ejemplos reales de ahorro
- Caso Málaga: usuario solo en piso de 50m² bajó de 4,6 kW a 2,3 kW. Ahorro: 58€ anuales. ICP: cero saltos en 18 meses.
- Caso Madrid: familia de 3, vivienda con gas, bajó de 5,75 kW a 4,6 kW. Ahorro: 50€ anuales. Coste del cambio amortizado en 2,5 meses.

Cómo saber si puedes bajar la potencia sin riesgos
Aquí tienes las herramientas para tomar una decisión informada.
Revisa tu histórico de picos de consumo
Tu distribuidora guarda todos tus datos de consumo hora a hora, día a día. Accede a tu área privada en i-DE (Iberdrola), e-distribución (Endesa) o en Datadis.es, la plataforma unificada para todas las distribuidoras.
Busca la «potencia máxima demandada» de los últimos 12 meses. Ese es tu pico real. Si tu pico máximo en un año fue 4,2 kW y tienes contratados 5,75 kW, puedes bajar a 4,6 kW sin riesgo alguno.
Comprueba los saltos del ICP o cortes de luz
El ICP (Interruptor de Control de Potencia) es el limitador integrado en tu contador.
- Si nunca ha saltado, tienes margen claro para bajar.
- Si salta ocasionalmente (1-2 veces al año), estás ajustado y no deberías bajar más.
- Si salta frecuentemente, necesitas más potencia, no menos.
Herramientas y métodos para calcular potencia
La fórmula práctica es:
Potencia necesaria = (Suma de potencias de tus electrodomésticos × 0,30) + 1 kW de margen
El 0,30 es el factor de simultaneidad, que refleja que nunca usas todo a la vez.
Para eso, necesitarás comprobar las potencias de cada uno de tus electrodomésticos. Pero, para simplificarte el trabajo, puedes usar las potencias típicas de los aparatos siguientes:
- Frigorífico: 200-500 W
- Lavadora: 1.500-2.200 W
- Horno: 2.000-3.000 W
- Vitrocerámica: 1.500-4.000 W
- Aire acondicionado: 1.100-2.000 W
Ejemplo práctico: tienes 11 kW de potencia sumada en electrodomésticos. 11 × 0,30 = 3,3 kW + 1 kW margen = 4,3 kW necesarios. Si tienes contratados 5,75 kW, puedes bajar a 4,6 kW sin problema.
Cuánto puedes ahorrar al bajar la potencia contratada
Vamos con números concretos y ahorro real.
Ahorro por cada tramo de potencia reducido
Cada kW que reduces te ahorra aproximadamente 2,10€ al mes, unos 25€ al año por kW. El ahorro es inmediato desde el primer mes y continúa durante todos los meses siguientes.

Ejemplo de cálculo según tarifas actuales
Situación inicial: 5,75 kW contratados = 12,08€/mes = 144,90€/año (solo término de potencia)
Tras bajar a 4,6 kW: 9,66€/mes = 115,92€/año
Ahorro bruto: 2,42€/mes = 28,98€/año
Coste del cambio: ~10€
Tiempo de amortización: 4,1 meses
A partir del mes 5, todo es ahorro puro año tras año, sin esfuerzo adicional.
Riesgos y desventajas de bajar la potencia
Bajar potencia no es para todos. Hay situaciones donde puede complicarte la vida.
Posibles saltos del limitador
Si bajas demasiado, el ICP saltará cuando superes la potencia contratada. Esto significa que se cortará la luz y tendrás que ir al cuadro eléctrico, bajar el interruptor general, esperar unos segundos y volver a subirlo. Es molesto, especialmente si estás cocinando, trabajando desde casa o viendo una película.
Pero el contador digital tiene tolerancia. Si te pasas un 10%, aguanta 1 hora antes de cortar; si te pasas un 50%, aguanta 15 minutos; solo si duplicas la potencia el corte es inmediato.
Coste de volver a subirla
Si te equivocas y necesitas subir la potencia, pagas 10,94€ (IVA incluido) de derechos de enganche más aproximadamente 46€ por cada kW que subas (derechos de acceso y extensión). Subir 1 kW cuesta unos 55-60€ en total, subir 2 kW ronda los 100-110€. Mucho más caro que bajar.
Cuándo no conviene reducirla
Hay situaciones donde bajar la potencia es mala idea:
- Bomba de calor o aerotermia: necesitan picos de 5,75-9,2 kW
- Coche eléctrico con cargador doméstico: 3,6-7,4 kW solo para el coche
- Cocina de inducción de alta potencia + horno: uso simultáneo puede superar 5 kW
- Familias numerosas: 5+ personas con uso simultáneo alto
- Vivienda 100% eléctrica (sin gas): mínimo 6-7 kW
Si estás en alguno de estos casos, piénsalo dos veces o directamente no lo hagas.
Cómo bajar la potencia contratada paso a paso
El proceso es más simple de lo que piensas.
A través de tu comercializadora
Entra en tu área de clientes online (web o app), busca «Modificar potencia» o «Cambio de potencia», indica la nueva potencia que quieres, confirma y paga. También puedes llamar por teléfono o ir a una oficina física si lo prefieres.
Documentación necesaria
Solo necesitas tres cosas:
- DNI del titular del contrato
- Número CUPS (20-22 dígitos, está en tu factura)
- Datos bancarios para domiciliar el pago
Nada más.
Tiempos y coste del trámite
El coste es 10,94€ fijos, sea cual sea la reducción. El plazo es de 1-5 días hábiles con contador digital. El cambio se hace remotamente, sin visita técnica y sin esperas.
Importante: solo puedes cambiar la potencia una vez cada 12 meses. Asegúrate de que es la decisión correcta antes de ejecutarla.
Alternativas para ahorrar sin bajar la potencia
Bajar potencia es una palanca de ahorro, pero no es la única.
Cambiar de tarifa
A veces el problema no es la potencia contratada, es la tarifa. Una tarifa con discriminación horaria puede ahorrarte más que bajar 1 kW de potencia, especialmente si puedes concentrar tu consumo en valle (madrugada y fines de semana).
Ajustar horarios de consumo
Pequeños cambios en tus hábitos pueden generar grandes ahorros sin modificar tu potencia: lavar de madrugada, poner el lavavajillas después de las 00:00, cargar dispositivos en horario valle.
Analizar tus facturas con Camby para ahorrar automáticamente
Puedes bajar la potencia una vez y ahorrar, pero puedes hacer algo mejor y tener siempre la mejor tarifa del mercado automáticamente cada mes.
El autoswitching monitoriza ofertas, analiza tu consumo y te cambia a la mejor opción cuando aparece, sin que tú hagas nada y sin trámites. Con ello, te aseguras de tener una tarifa optimizada continuamente. Si, además, revisas tu potencia para que se ajuste a tus necesidades, tienes la combinación ganadora.
Preguntas frecuentes sobre bajar la potencia contratada
Entre 25 y 30€ al año por cada kW que reduzcas. Si bajas de 5,75 kW a 4,6 kW (reducción de 1,15 kW), ahorras aproximadamente 28-35€ anuales. Si bajas de 6,9 kW a 4,6 kW (reducción de 2,3 kW), el ahorro alcanza los 57-70€ anuales. El ahorro exacto depende de tu comercializadora, pero el orden de magnitud es ese: entre 25 y 30€ por kW y año.
No es peligroso, pero sí molesto. Si bajas demasiado, el ICP saltará cuando excedas el límite y se cortará la luz. Tendrás que reactivarla manualmente. No hay riesgo eléctrico, no se daña la instalación ni se rompe nada, solo inconveniencia. Por eso es importante calcular bien antes de bajar.
Entre 46 y 110€ dependiendo de cuánto subas. Bajar cuesta 10,94€, pero subir cuesta 10,94€ más aproximadamente 46€ por cada kW adicional. Por eso es crítico no equivocarse: calcula bien, revisa tu histórico y deja margen de seguridad.
Solo una vez cada 12 meses. Es una limitación legal establecida en el Real Decreto 1955/2000. Puedes cambiar (subir o bajar) tu potencia una vez y luego tienes que esperar un año para volver a modificarla. Esta restricción hace aún más importante acertar a la primera.
Revisa tu potencia máxima demandada en los últimos 12 meses. Ese dato aparece en tu factura o en el área privada de tu distribuidora. Ese número es tu pico real. Añade un 15-20% de margen de seguridad y esa es tu potencia.



