Guía para elegir la tarifa de coche eléctrico más barata

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Si estás buscando la tarifa coche eléctrico más barata, lo primero que debes saber es que no existe una opción universal que sea la mejor para todo el mundo. En tu caso, la tarifa ideal depende de cuándo cargas el coche eléctrico, cuántos kWh metes al mes en la batería y cómo consume tu casa el resto del día. 

En 2 o 3 minutos puedes saber si te conviene más una tarifa vehículo eléctrico, una discriminación horaria normal o una tarifa fija 24 horas. Además, con un par de cambios sencillos, como programar la carga en horas valle o revisar tu potencia contratada, podrás notar bastante ahorro sin cambiar tu rutina.

Qué tarifa suele ser más barata para un coche eléctrico

La clave no es “la tarifa”, es cuándo y cuánto cargas

Cuando comparas una tarifa de luz para cargar en casa, la pregunta importante no es solo cuánto vale el precio del kWh, sino en qué horas vas a usarlo de verdad. 

Si la mayor parte de la recarga doméstica la haces de madrugada, entre las 00:00 y las 08:00, o durante fines de semana y festivos nacionales, partes con ventaja porque en la tarifa 2.0TD esas franjas coinciden con el periodo valle en la parte regulada de la factura, como veremos más adelante.

La regla práctica es bastante simple: cuanto más peso tenga la carga nocturna en tu consumo mensual, más sentido tiene una tarifa con discriminación horaria. En cambio, si enchufas el coche a horas cambiantes, haces mucha carga de día o tu hogar ya consume bastante fuera del horario valle, una tarifa fija o una discriminación horaria más equilibrada puede salirte mejor al final de mes.

Tres opciones típicas y cuándo gana cada una

La primera opción son las tarifas especiales para vehículos eléctricos. En la práctica, es un tipo de tarifa específica para la recarga de estos vehículos, con una estructura de precios que, generalmente, es de discriminación horaria, ya que la carga de coches eléctricos se suele dar por la noche para tener el vehículo totalmente cargado por la mañana.

Sin embargo, algunas compañías de luz venden tarifas para vehículos eléctricos con solo dos precios: uno muy caro por el día y otro muy barato por la noche, o que la carga de los primeros 200 kWh son gratis cada mes, etc.

Además, otro de los puntos importantes de este tipo de tarifas es que el precio de la potencia (lo que pagas sí o sí todos los meses aunque no consumas luz, y cuyo importe final dependerá de los kW de potencia que tengas contratada) suele ser también más barato en las horas valle.

Esto es así porque, como veremos más adelante, este periodo horario es el más barato, tanto para el precio de la energía (€/kWH) como, en muchos casos, en el precio de la potencia (€/ kW día).

La segunda es la tarifa de discriminación horaria “normal”, que suele ser el punto de partida más sensato para la mayoría. Funciona bien cuando puedes programar la carga del coche en valle, pero sin asumir a cambio un precio claramente peor el resto del día.

De esta forma, si tu coche concentra mucha energía por la noche y, además, tu casa también puede mover parte del consumo a esas horas, suele ser una opción muy competitiva.

La tercera es la tarifa de un solo precio las 24 horas. Aquí el mismo precio del kWh se mantiene durante todo el día. 

No suele ser la campeona cuando haces mucha carga nocturna, pero puede interesarte si no puedes mover tu consumo doméstico a horas más baratas (horas valle), si teletrabajas y gastas bastante de día, o si el coche se carga a horas imprevisibles. En esos casos, pagar un poco más por la noche puede compensarte a cambio de no pagar tanto en horas punta y de no tener que estar pendiente de horarios.

Horas más baratas para cargar el coche eléctrico (tarifa 2.0TD)

Horario valle, llano y punta

Estos horarios no están puestos al azar. Forman parte de la tarifa 2.0TD (la tarifa de luz para suministros con menos de 15 kW de potencia contratada, es decir, la de la gran mayoría de hogares), y se diseñaron para repartir mejor el consumo eléctrico a lo largo del día. 

La idea es sencilla: incentivar que uses más electricidad cuando la red está menos saturada (por la noche o fines de semana) y reducir el consumo en las horas de mayor demanda. Así, se mejora la eficiencia del sistema eléctrico y, además, tú puedes ahorrar si adaptas tus hábitos.

En los hogares de la Península, Baleares y Canarias, de lunes a viernes laborables, el horario valle se sitúa entre las 00:00 y las 08:00

Por su parte, el horario llano comprende tres franjas: de 08:00 a 10:00, de 14:00 a 18:00 y de 22:00 a 24:00. 

En cambio, el horario punta abarca de 10:00 a 14:00 y de 18:00 a 22:00. Además, los sábados, domingos, el 6 de enero y los festivos nacionales se consideran íntegramente periodo valle.

Cómo aprovechar el valle sin cambiar tu vida

No hace falta que te quedes despierto para enchufar el coche a medianoche. Lo más cómodo es programar la carga desde el propio vehículo, desde el cargador doméstico o wallbox, o desde la app si tu equipo lo permite. Así consigues que la batería empiece a cargar sola en horario valle y se detenga cuando ya tengas la autonomía que necesitas.

Además, si quieres afinar más, te conviene revisar a menudo las horas más baratas de la luz dentro del tipo de tarifa que tengas. Ese simple gesto te ayuda a entender si te compensa una tarifa indexada, una tarifa fija o una con discriminación horaria. 

El verdadero ahorro, casi siempre, viene de combinar una buena tarifa de luz con hábitos de consumo fáciles de mantener.

Tarifas “vehículo eléctrico” vs discriminación horaria normal: lo que nadie mira

El truco: el valle puede ser barato… y el resto del día más caro

Aquí está el detalle que más veces se pasa por alto. Una tarifa de vehículo eléctrico puede presumir de un valle muy atractivo, pero si a cambio encarece mucho las horas llano o punta, puede dejar de ser la más barata para ti. Sobre todo si teletrabajas, cocinas en casa, pones lavadoras por la tarde o tienes un consumo diario bastante repartido, en cuyo caso te convendría una tarifa de un solo precio las 24 horas.

Por eso no debes fijarte solo en el precio de la noche. Lo importante es el coste total de tu mezcla real de consumo: batería del coche, electrodomésticos, climatización y resto de la casa. 

Si el coche representa una parte muy grande del total y casi todo cae en valle, una tarifa de vehículo eléctrico (o de discriminación horaria clásica, que es básicamente lo mismo), te permitirá ahorrar más a final de mes.

Cuota mensual, permanencia y límites/promos: ojo con la letra pequeña

Otro punto clave es revisar todo lo que no sale en grande en el anuncio. Hay ofertas que parecen baratas por el precio del kWh, pero incluyen cuota fija, permanencia, promociones limitadas a unos meses o condiciones distintas según el volumen de consumo. Ahí es donde una tarifa aparentemente ganadora deja de serlo.

Revisa siempre antes de contratar las condiciones del contrato y la letra pequeña. Pregunta absolutamente todo y, si, puede ser, por correo electrónico.

Si tienes cargador inteligente o cargas programadas

Si cuentas con un cargador doméstico con programación, o el propio coche te deja elegir horas de carga, tienes mucho ganado. En este caso, una tarifa con discriminación horaria tiene más sentido, porque puedes asegurarte de que la recarga caiga justo en las horas baratas.

En cambio, si enchufas tu coche cuando llegas, sin un horario fijo, o compartes la instalación con otros usos intensivos, una tarifa fija las 24 horas puede darte más tranquilidad. No siempre será la más barata por el precio del kWh, pero sí puede evitarte sorpresas si tus hábitos de consumo cambian bastante de una semana a otra.

Potencia para cargar el coche eléctrico: lo que puede encarecerte la “tarifa barata”

Por qué la potencia importa tanto si subes kW para cargar

Al elegir una tarifa de luz, mucha gente se fija solo en el término de energía (lo que cuesta tener la luz encendida) y se olvida del término fijo (lo que cuesta tener luz disponible todo el rato, hasta que te “salten los plomos”). 

Sin embargo, si para cargar el coche necesitas aumentar la potencia contratada, ese cambio puede comerse una parte del ahorro. En las tarifas para hogares y pequeñas empresas (tarifa 2.0TD de manera oficial), la potencia se factura en dos periodos: punta y valle, mientras que la energía solo se factura en tres: punta, llano y valle. 

Ahora bien, aquí hay un matiz importante. Aunque la energía esté dividida en tres periodos, en las tarifas de precio fijo 24 horas el precio del kWh es el mismo en todos ellos. 

Es decir, pagarás lo mismo consumas de día, de noche o en fin de semana. De hecho, en algunas facturas verás el desglose por periodos, mientras que en otras directamente aparece todo unificado en un único precio.

En cambio, en las tarifas con discriminación horaria sí o sí se aplica un precio distinto en cada periodo (punta, llano y valle). Por eso, en estas tarifas siempre verás el consumo desglosado, ya que el coste depende directamente de cuándo utilizas la electricidad.

Traducido a la práctica: una tarifa puede parecer muy buena por precio del kWh, pero, si al comprar un coche eléctrico tienes que aumentar la potencia contratada en tu casa para que el cargador funcione cómodo junto con el resto de la casa, tu factura subirá todos los meses, ya que pagarás más por el término fijo al tener más kW contratados. 

Por eso, antes de contratar nada, conviene revisar cuántos electrodomésticos suelen coincidir a la vez cuando el coche está cargando y si realmente necesitas aumentar la potencia o solo reorganizar tus hábitos de consumo.

Potencia valle: cuándo tiene sentido ajustarla

La parte buena es que puedes tener una potencia contratada distinta en punta y otra en valle. Esto te permite aplicar una estrategia bastante útil: mantener una potencia más baja durante el día, cuando la luz es más cara y, normalmente, usas menos electrodomésticos a la vez. En cambio, puedes aumentar la potencia en el periodo valle si sueles cargar el coche por la noche, asegurándote de que todo funcione sin problemas en ese momento.

Ahora bien, cambiar la potencia no es gratis. Reducir la potencia tiene un coste de unos 9,04 euros + IVA  por derechos de enganche. Y si la aumentas, además de pagar los derechos de enganche, tendrás que pagar los derechos de acceso (19,70 €/kW aumentado) y los derechos de extensión (17,37 €/kW aumentado).

Antes de tocar nada, revisa bien tu potencia contratada y calcula si de verdad necesitas más. Muchas veces el ahorro no está en contratar una tarifa milagrosa, sino en ajustar mejor la instalación para tu forma real de cargar.

Caso especial: coche eléctrico + placas solares

Si cargas de día, puede ganar una tarifa solar fija

Si tienes autoconsumo y el coche pasa muchas horas en casa durante el día, por ejemplo porque teletrabajas o porque puedes cargar al mediodía, el escenario cambia bastante. En ese caso, buena parte de la recarga puede salir directamente de tus placas solares, y entonces el peso del horario valle pierde protagonismo.

Además, el marco regulatorio del autoconsumo permite compensar los excedentes, es decir, la comercializadora te descuenta en la factura la energía que generas con tus placas y no consumes en el momento. De esta forma, esa electricidad sobrante no se pierde, sino que te ayuda a reducir lo que pagas a final de mes.

Eso hace que, en muchos hogares con coche eléctrico y placas, tenga sentido estudiar con calma la mejor tarifa con placas solares en lugar de pensar solo en una tarifa nocturna.

Si cargas de noche: combina autoconsumo + valle de forma inteligente

Si, por el contrario, el coche duerme en el garaje y casi siempre se carga de madrugada, entonces lo habitual es que las placas te ayuden sobre todo con el consumo de la casa durante el día, mientras que la batería del coche dependa más de la red en horario valle. 

En este escenario, una combinación inteligente es aprovechar el autoconsumo durante el día, utilizando la energía que generan tus placas (que, en la práctica, es energía que ya has producido tú y no pagas en ese momento), y recurrir a una tarifa de discriminación horaria por la noche. 

Así, cuando cargas el coche eléctrico de madrugada, consumes electricidad de la red en horario valle, que es cuando el precio del kWh suele ser más bajo. De esta forma, optimizas al máximo tanto tu producción solar como los tramos más baratos de la tarifa de luz.

Cómo saber cuál es “la más barata” para ti (método en 5 pasos)

Paso 1: estima tu kWh/mes de recarga y porcentaje en valle

Empieza con una cuenta sencilla: multiplica los kilómetros que haces al mes por el consumo medio de tu coche y divídelo entre 100. 

Si recorres 1.000 km al mes y tu coche gasta 16 kWh/100 km, necesitarás alrededor de 160 kWh mensuales para la recarga, sin contar pequeñas pérdidas. Después, calcula qué porcentaje de esa energía puedes mover realmente a horario valle.

Como orientación rápida, si más del 70% de tu consumo mensual total (sumando coche eléctrico y el consumo de tu casa), va a caer en valle, te merece la pena una tarifa de discriminación horarial y, si apenas puedes mover la carga del coche eléctrico y tienes unos hábitos de consumo más dispersos, la tarifa fija 24 horas será tu mejor elección.

Paso 2: mira tu consumo de casa fuera de la carga

No se trata solo del coche. Tu lavadora, horno, aire acondicionado, termo o cocina también cuentan. Si tu vivienda tiene bastante consumo en llano y punta, una tarifa demasiado barata por la noche puede penalizarte más de lo que parece.

Aquí es donde influye mucho tu estilo de vida. No es lo mismo llegar tarde a casa y cargar siempre de madrugada que trabajar desde casa y tener actividad fuerte durante la mañana y la tarde. La tarifa más barata para un coche eléctrico puede dejar de serlo cuando la sumas al resto de tu factura.

Paso 3: revisa la potencia y las penalizaciones por subirla

Antes de lanzarte a contratar una nueva tarifa de luz, comprueba si tu cargador doméstico encaja bien con la potencia que ya tienes contratada o si vas a necesitar aumentarla. 

Esto es clave, porque muchas veces el “ahorro” de una tarifa más barata desaparece cuando subes la potencia. Si necesitas aumentarla, debes tener en cuenta no solo el coste puntual (derechos de acceso, extensión y enganche), sino también que el término fijo de tu factura subirá todos los meses.

Para que lo veas claro, imagina que tienes contratados 4,6 kW y decides instalar un cargador que, junto con el resto de electrodomésticos, te obliga a subir a 6,9 kW. Ese cambio implica un pago inicial por el aumento de potencia y, además, un incremento en el coste fijo mensual. 

Aunque luego cargues el coche en horas valle con un precio del kWh barato, estarás pagando más cada mes solo por tener más potencia disponible. 

Por eso, antes de subirla, conviene analizar si puedes programar la carga por la noche o evitar coincidir con otros consumos altos, y así mantener una potencia más ajustada sin renunciar a cargar el coche con normalidad.

Paso 4: compara ofertas con una fuente neutral

Cuando ya tengas claro cuántos kWh consumes al mes para cargar el coche, qué porcentaje puedes mover a horas valle y qué potencia necesitas, es el momento de comparar tarifas. 

Y aquí es importante no fiarse solo de lo que dice cada comercializadora, porque cada una destaca lo que más le interesa. Por eso, utilizar una herramienta neutral marca la diferencia.

El comparador de la CNMC es la referencia oficial en España para revisar ofertas de luz. Te permite introducir tus datos reales de consumo y ver distintas tarifas con sus precios y condiciones, sin filtros comerciales. Así puedes comparar de verdad cuánto pagarías con cada opción, en lugar de guiarte solo por el precio del kWh que aparece en grande.

Paso 5: automatiza “estar siempre en la mejor”

El problema no es solo elegir bien hoy. También es seguir bien dentro de un año, cuando cambien los precios, aparezcan nuevas ofertas o tus hábitos de consumo ya no sean los mismos. Por eso, si no quieres perder tiempo revisando tarifas ni preocuparte por si estás pagando de más, lo más inteligente es automatizarlo. 

Con el autoswitching de Camby, tu tarifa se revisa de forma continua y se cambia cuando aparece una mejor opción, para que pagues siempre lo mínimo posible sin hacer nada. Así evitas quedarte atrapado en una tarifa que dejó de ser competitiva y te aseguras de estar siempre en la mejor sin esfuerzo.

Preguntas frecuentes de las tarifas de luz para coches eléctricos

¿Cuánto cuesta cargar un coche eléctrico en casa?

Depende de tres cosas: cuánta energía necesita tu coche al mes, qué precio pagas por cada kWh en tu tarifa de luz y, sobre todo, en qué horas lo cargas. 

Para calcularlo fácilmente, multiplica los kWh que cargas al mes por el precio que pagas por el kWh. Y un detalle importante: no es lo mismo cargar de noche que de día. Si consigues cargar en horario valle, el coste baja bastante y se nota en la factura.

¿Qué horas son valle para cargar el coche eléctrico?

En la tarifa 2.0TD, las horas valle son las más baratas. Van de 00:00 a 08:00 de lunes a viernes. Además, los fines de semana y festivos nacionales son valle todo el día.

¿Me conviene una tarifa específica de coche eléctrico o una DH normal?

Depende de tu rutina, pero aquí hay algo importante que casi nadie explica: en la mayoría de los casos, las llamadas “tarifas de coche eléctrico” y las de discriminación horaria normal son, en esencia, el mismo tipo de tarifa. La diferencia suele estar en el nombre comercial y en cómo cada compañía estructura los precios, pero la lógica es la misma: pagar menos en ciertas horas (normalmente por la noche) y más en otras.

Por eso, más que fijarte en el nombre, lo importante es mirar bien los precios de cada periodo. Si puedes cargar casi siempre de madrugada y el coche supone una parte importante de tu consumo, te puede compensar una tarifa muy orientada al horario valle. Pero si tu consumo está más repartido durante el día, una discriminación horaria más equilibrada suele darte mejores resultados en la factura.

¿Necesito subir la potencia para un cargador doméstico?

No siempre. Depende del tipo de cargador, de tu instalación y de cuántos aparatos estés usando al mismo tiempo en casa. Lo importante es no subir la potencia sin pensarlo antes. 

Primero revisa si sueles tener muchos electrodomésticos funcionando a la vez y si puedes organizarte mejor, por ejemplo, cargando el coche por la noche cuando todo lo demás está apagado.

¿Qué pasa si cargo también en fines de semana?

Es una buena noticia para tu factura, porque en los fines de semana son periodo valle durante todo el día. Si haces muchas recargas en sábado y domingo (y si también consumes luz en tu casa en esos días), una tarifa con discriminación horaria es ideal .

¿Si tengo placas solares, mejor cargar de día o de noche?

Si puedes cargar el coche durante el día, mientras tus placas están generando energía, es lo más recomendable. Piensa que esa electricidad la estás produciendo tú, así que en ese momento no la estás pagando como tal. Es la forma más directa de ahorrar, porque aprovechas al máximo tu autoconsumo.

Ahora bien, si normalmente cargas por la noche (porque llegas tarde o el coche duerme en garaje), entonces lo ideal es tener una tarifa con discriminación horaria que tenga un buen precio en horas valle.

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