Elegir entre los distintos tipos de tarifas eléctricas no siempre es sencillo. Aunque todas parten de la misma base —el suministro de electricidad—, la forma en la que se calcula el precio, los horarios o la estabilidad del coste puede marcar una gran diferencia en tu factura de la luz a final de mes.
Si alguna vez has tenido dudas al revisar conceptos de tu recibo, conviene empezar por entender cómo se estructura una factura de la luz y qué parte depende realmente de la tarifa que tienes contratada.
En este artículo te explicamos, de forma clara y práctica, qué tipos de tarifas de luz existen en España, cómo funciona cada una y para qué perfil de consumo suele ser más adecuada.
¿Qué es una tarifa eléctrica?
Una tarifa eléctrica es el conjunto de condiciones económicas que determinan cuánto pagas por la electricidad que consumes y se contrata siempre con una compañía de luz.
Define, principalmente, cuánto pagas por cada kWh consumido, el precio de la potencia contratada, si el coste de la energía es el mismo todo el día o varía por tramos horarios, y si el precio es fijo o depende de la evolución del mercado eléctrico.
Además, toda tarifa eléctrica establece las condiciones del contrato, como su duración, las cláusulas de revisión de precios, la existencia o no de permanencia y, en su caso, la inclusión de servicios adicionales como el mantenimiento.
En España, estas tarifas pueden contratarse en dos grandes ámbitos:
- Mercado libre, donde operan compañías como Endesa, Iberdrola, Repsol, Octopus Energy o Naturgy, entre muchas otras. Aquí cada comercializadora fija libremente sus precios, condiciones, descuentos o servicios adicionales.
- Mercado regulado, donde el precio está vinculado al Precio Voluntario para el Pequeño Consumidor (PVPC), donde el precio del kWh cambia cada hora y cada día según el mercado eléctrico mayorista.
Este tipo de tarifa solo puede contratarse con las llamadas Comercializadoras de Referencia, que pertenecen a los mismos grupos empresariales que las 5 grandes compañías del mercado libre (Endesa, Iberdrola, TotalEnergies, Repsol y Naturgy), pero operan con denominaciones sociales distintas.
Por ejemplo, Endesa comercializa en el mercado regulado a través de Energía XXI, e Iberdrola lo hace mediante Curenergía.
Aunque la potencia contratada y los impuestos también influyen en el importe final, la tarifa eléctrica es el elemento que más impacto tiene en tu gasto mensual, ya que condiciona directamente el coste del consumo eléctrico y cómo se traslada la evolución del mercado a tu factura.
Principales tipos de tarifas eléctricas en España
En España existen varios tipos de tarifas de la luz, pero la mayoría de hogares se mueven entre cuatro grandes categorías.
Cada una responde a una lógica distinta y no todas encajan igual en todos los hogares.
Tarifa eléctrica de precio fijo (o un único precio las 24 horas)
La tarifa eléctrica de precio fijo es aquella en la que el precio del kWh se pacta de antemano y se mantiene igual durante el periodo de vigencia del contrato.
Esto permite saber desde el primer momento cuánto cuesta cada kWh, sin cambios por horarios ni tramos de consumo.
Cómo funciona
Pagas siempre el mismo precio por la energía, independientemente de la hora a la que consumas electricidad. No existen horas valle o punta, por lo que el coste del consumo eléctrico es idéntico durante todo el día y todos los días del año.
Ventajas
- Precio estable y predecible.
- Facilita el control del gasto mensual.
- Ideal si no quieres estar pendiente de horarios valle o punta.
Inconvenientes
- A veces puede ser algo más cara que otras opciones como el precio del kWh en las horas valle de las tarifas de discriminación horaria.
- No aprovecha caídas del mercado mayorista.
Perfil recomendado
Hogares que buscan tranquilidad, con consumos repartidos durante todo el día o que no pueden adaptar sus hábitos a horarios concretos.
Según la CNMC, durante el primer semestre de 2025, el 36,5% de los hogares españoles cuenta con este tipo de tarifa de luz.
Tarifa eléctrica con discriminación horaria
La discriminación horaria divide el día en distintos tramos —horas valle, llano y punta—, cada uno con un precio diferente
Caption de la tabla: Franjas horarias de la luz
| Tramo horario | Horario | Días aplicables |
| Valle | 00:00 – 08:00 | De lunes a viernes y las 24 horas de fines de semana y festivos nacionales |
| Llano | 08:00 – 10:00 14:00 – 18:00 22:00 – 00:00 | De lunes a viernes |
| Punta | 10:00 – 14:00 18:00 – 22:00 | De lunes a viernes |
Ahora, debes saber que para la potencia eléctrica también hay horarios, siendo solo punta (P1) y valle (P2).
- Horario de la potencia punta (P1): lunes a viernes de 08h a 00h.
- Horario de la potencia valle (P2): lunes a viernes de 00h a 08h y 24 horas los fines de semana y festivos nacionales.
Cómo funciona
El precio del kWh es más bajo en las horas valle, intermedio en las horas llano y más caro en las horas punta, que coinciden con los momentos de mayor demanda eléctrica.
A modo orientativo, en una tarifa de un solo precio las 24 horas el coste del kWh es el mismo independientemente de la hora. En cambio, en una tarifa con discriminación horaria, el precio del kWh en horas valle es notablemente más barato, mientras que en horas punta resulta claramente más caro.
Por eso, el consumo nocturno y en fines de semana suele ser mucho más competitivo con las tarifas de discriminación horaria debido a su estructura de precios.
Para que una tarifa con discriminación horaria compense frente a una de precio fijo, deberías concentrar al menos más de la mitad de tu consumo eléctrico mensual en horas valle. Si no es así, el sobrecoste de las horas punta puede neutralizar —o incluso superar— el ahorro obtenido en los periodos baratos.
Este tipo de tarifa encaja especialmente bien en hogares que pueden programar electrodomésticos, cargar acumuladores o desplazar gran parte de su consumo fuera de las horas de mayor demanda.
Ventajas
- Potencial de ahorro alto si ajustas hábitos a las horas valle.
- Muy eficiente para programar lavadoras, lavavajillas o acumuladores.
Inconvenientes
- Penaliza el consumo en horas punta.
- Requiere cierta planificación diaria.
Perfil recomendado
Hogares que pueden desplazar su consumo a horarios nocturnos o de menor demanda, y que tienen claro su patrón de consumo real.
Según la CNMC, durante el primer semestre de 2025, el 15,6% de los hogares españoles cuenta con este tipo de tarifa de luz.
Tarifa indexada al mercado mayorista
La tarifa indexada al mercado mayorista es una modalidad en la que el precio de la electricidad refleja el coste real al que se compra la energía en el mercado, en lugar de fijarse de antemano.
Cómo funciona
El precio del kWh cambia cada hora y cada día, siguiendo el valor que marca el mercado eléctrico en ese momento. A ese precio se le suma una comisión fija de la comercializadora, que suele cubrir la gestión y otros costes asociados al contrato.
Como resultado, tu factura recoge precios más bajos en las horas en las que la electricidad es barata y precios más altos cuando la demanda aumenta, lo que hace que el importe final dependa mucho de cuándo consumes y de cómo evoluciona el mercado a lo largo del mes.
Este tipo de tarifa puede ser interesante si estás dispuesto a asumir cierta variabilidad en el precio a cambio de pagar la electricidad a coste real, pero requiere aceptar que no todos los meses se paga lo mismo, incluso con un consumo similar.
Ventajas
- Refleja el precio real de la electricidad.
- Puede ser muy barata en momentos de precios bajos, lo cual se reflejará directamente en tu factura.
Inconvenientes
- Alta volatilidad. Cuando el mercado mayorista aumente sus precios, también serás el primero en notarlo en tu factura.
- Facturas impredecibles en periodos de tensión del mercado.
Perfil recomendado
Usuarios informados, con tolerancia al riesgo y capacidad para adaptar su consumo a los tramos horarios más baratos.
Según la CNMC, durante el primer semestre de 2025, el 8,5% de los hogares españoles cuenta con este tipo de tarifa de luz.
Tarifas de horas promocionadas
Las tarifas de horas promocionadas son una modalidad en la que la comercializadora ofrece una o varias franjas horarias con el precio del kWh muy reducido o incluso a 0 €, a cambio de encarecer el resto de horas del día.
Estas tarifas suelen presentarse como “horas gratis”, “horas a 0 €” o “horas promocionadas”, pero el ahorro real depende mucho de cuándo concentres tu consumo.
Cómo funcionan
Durante las horas promocionadas, el precio del kWh es muy bajo o nulo, mientras que en el resto del día el coste de la energía suele ser más elevado que en una tarifa convencional.
Para que resulten rentables, es imprescindible desplazar una parte muy significativa del consumo a esas franjas concretas.
Ventajas
- Ahorro potencial alto si concentras gran parte del consumo en las horas promocionadas.
- Sensación de “precio cero” en determinados momentos.
Inconvenientes
- El precio del kWh fuera de las horas promocionadas suele ser sensiblemente más caro.
- Requiere una planificación estricta del consumo.
- Si no adaptas tus hábitos, puede acabar siendo más cara que una tarifa de precio fijo o con discriminación horaria.
Perfil recomendado
Hogares con hábitos de consumo muy concretos y bien definidos, capaces de concentrar una parte muy significativa de su consumo eléctrico en las horas promocionadas.
Más que flexibilidad, estas tarifas funcionan mejor cuando el consumo está muy focalizado en franjas específicas y no repartido a lo largo del día.
Otros tipos de tarifas eléctricas menos conocidas
Además de las opciones más habituales, existen tarifas de luz diseñadas para necesidades concretas.
Tarifas planas de luz
La tarifa plana de luz ofrece una cuota mensual fija, calculada a partir de una estimación previa de tu consumo eléctrico anual. De este modo, pagas lo mismo cada mes, independientemente de si consumes más o menos en un periodo concreto.
Este tipo de tarifas puede resultar atractiva si buscas máxima estabilidad en la factura y evitar variaciones mensuales, aunque es importante revisar bien las condiciones de regularización, ya que si el consumo real se desvía de la estimación inicial, pueden aplicarse ajustes.
Por eso, antes de contratar, conviene entender en detalle cómo funciona una tarifa plana de luz y en qué casos compensa realmente.
Tarifas para coche eléctrico
Las tarifas para coche eléctrico suelen estructurarse como tarifas con discriminación horaria, pensadas para favorecer la recarga del vehículo durante la noche, cuando el precio del kWh es más bajo.
Sin embargo, no siempre son tan rentables como aparentan. Aunque el precio en horas valle puede ser competitivo para cargar el coche, el coste del kWh en los tramos llano y punta suele ser más alto que en otras tarifas con discriminación horaria estándar.
Esto provoca que, si el coche eléctrico no representa una parte muy significativa de tu consumo total, el sobrecoste del resto del día pueda anular el ahorro nocturno.
En la práctica, estas tarifas no difieren tanto de una discriminación horaria clásica, por lo que conviene analizarlas con cuidado y compararlas con otras opciones antes de contratarlas.
Tarifas para autoconsumo y placas solares
Si tienes autoconsumo con placas solares, necesitas una tarifa que encaje con tus horarios reales de generación y consumo, y que valore correctamente los excedentes de energía que viertes a la red. No todas las tarifas están pensadas para este perfil, y una mala elección puede reducir de forma notable el ahorro esperado.
Además del precio del kWh cuando consumes de la red, es importante fijarse en cómo se compensan los excedentes, en qué tramos consumes más energía y en si la tarifa penaliza los momentos en los que tu instalación no produce.
Por eso, para maximizar el ahorro, conviene analizar con detalle cuál es la mejor tarifa de luz si tienes placas solares según tu tipo de instalación y hábitos de consumo.
¿Qué tipo de tarifa eléctrica es mejor para cada hogar?
Aunque existen muchos tipos de tarifas eléctricas, no todas son igual de adecuadas para todos los hogares.
El tipo de consumo, los horarios en los que usas más electricidad y el grado de estabilidad que buscas en tu factura son factores clave a la hora de elegir. A continuación, tienes una orientación práctica para identificar qué tarifa suele encajar mejor según tu perfil.
Caption de la tabla: Relación orientativa entre tipos de hogares y tarifas eléctricas más adecuadas según hábitos de consumo.
| Tipo de hogar / hábitos de consumo | Tarifa eléctrica más adecuada | Por qué suele encajar mejor |
| Hogares con un consumo repartido durante todo el día, sin horarios claros | Tarifa de un solo precio 24 h | Pagas siempre el mismo precio del kWh y no dependes de tramos horarios. Es la opción más sencilla y estable. |
| Viviendas con un mayor consumo por la noche, fines de semana o festivos | Tarifa con discriminación horaria | El precio del kWh en horas valle es más bajo y permite ahorrar si concentras ahí buena parte del consumo. |
| Usuario informado, flexible y atento al mercado | Tarifa indexada | Pagas la luz a precio real del mercado. Te beneficias si baja, pero te perjudicas también si sube. |
| Hogar con coche eléctrico y carga habitual nocturna | Discriminación horaria (no específica VE) | Las tarifas “para coche eléctrico” no difieren mucho de la DH clásica y pueden encarecer el consumo diurno. |
| Hogar con placas solares y autoconsumo | Tarifa para autoconsumo | Es clave que valore bien los excedentes y se adapte a tus horarios reales de consumo y generación. |
| Hogares que priorizan estabilidad total en la facturaHogares con hábitos de consumo muy concretos o segundas residencias | Tarifa plana de luz Tarifa de horas promocionadas | Pagas una cuota fija mensual, aunque conviene vigilar regularizaciones si el consumo real se desvía.Hay tarifas con estructuras de precios específicas para casos como teletrabajo, segundas residencias, etc |
Errores comunes al elegir una tarifa eléctrica
Al elegir entre los distintos tipos de tarifas eléctricas, es habitual cometer errores que, a medio y largo plazo, se traducen en una factura eléctrica más alta de lo necesario.
Algunos de los fallos más comunes son:
- Elegir solo por el precio inicial del kWh, sin tener en cuenta cómo evoluciona con el tiempo, si existen revisiones de precios o si el coste es realmente competitivo para tu patrón de consumo.
- Ignorar los tramos horarios, especialmente en tarifas con discriminación horaria, lo que puede provocar que gran parte del consumo se realice en horas punta, encareciendo el recibo.
- No revisar la duración del contrato ni las condiciones asociadas, como posibles cláusulas de permanencia o revisiones automáticas al finalizar el periodo pactado.
- No adaptar la tarifa a cambios en el hogar, como teletrabajo, incorporación de nuevos electrodomésticos, un coche eléctrico o la instalación de placas solares.
Estos errores suelen pasar desapercibidos, pero pueden hacer que pagues más mes a mes sin darte cuenta, incluso aunque tu consumo eléctrico no haya aumentado.
Cómo saber si tu tarifa eléctrica es la adecuada
Una tarifa eléctrica puede considerarse adecuada cuando encaja con tus hábitos reales de consumo y no te obliga a cambiar rutinas para no pagar de más. En la práctica, esto implica que:
- Se ajusta a tus horarios habituales, sin penalizar los momentos en los que realmente consumes electricidad.
- Refleja correctamente tu patrón de consumo, ya sea concentrado en horas valle o repartido a lo largo del día.
- Mantiene un equilibrio razonable entre precio y estabilidad, evitando tanto sobrecostes innecesarios como variaciones difíciles de asumir en la factura.
Si mes tras mes notas subidas sin haber cambiado tus hábitos, o no sabes explicar por qué pagas lo que pagas, es una señal clara de que tu tarifa puede no ser la más adecuada.
Por eso, revisarla al menos una vez al año —o ante cualquier cambio en el hogar— es clave para no pagar más de lo necesario.
Cambiar de tarifa eléctrica sin complicaciones
Cambiar de tarifa eléctrica no implica cortes de luz ni trámites complejos, pero sí requiere analizar bien tu consumo y las condiciones del mercado para no equivocarte. Hacerlo por tu cuenta lleva tiempo y, muchas veces, acaba quedándose en nada.
Con Camby, ese trabajo lo hace la plataforma por ti. Analiza tu consumo real, revisa de forma continua las tarifas disponibles y detecta automáticamente cuándo existe una opción mejor para tu perfil.
En ese momento, te propone el cambio y, si lo aceptas, gestiona todo el proceso por ti, sin papeleo, sin llamadas y sin interrupciones en el suministro, para que puedas ahorrar sin preocuparte por nada.
Preguntas frecuentes sobre los tipos de tarifas eléctricas
Sí, puedes cambiar de tipo de tarifa eléctrica en cualquier momento, ya sea dentro de la misma compañía o cambiando de comercializadora. El cambio no implica cortes de suministro ni modificaciones técnicas en tu instalación.
Eso sí, en el mercado libre algunas tarifas pueden tener cláusulas de permanencia o condiciones específicas durante un periodo determinado, por lo que conviene revisar el contrato antes de solicitar el cambio para evitar posibles penalizaciones.
No necesariamente. Una tarifa con un precio del kWh muy bajo puede no encajar con tus hábitos de consumo, especialmente si penaliza determinadas horas o incluye condiciones que encarecen la factura a medio plazo.
La mejor tarifa es la que se adapta a cómo y cuándo consumes electricidad, manteniendo un equilibrio entre precio, estabilidad y flexibilidad, no simplemente la que anuncia el precio más bajo.
No. Aunque todas deben ajustarse al marco regulatorio, cada comercializadora diseña su propia oferta, combinando precios, tramos horarios, duración de contrato y servicios adicionales.
Por eso, dos tarifas aparentemente similares pueden tener diferencias importantes en el precio del kWh, la potencia contratada, las revisiones de precios o las condiciones del contrato.
Sí, pero no durante la vigencia del contrato, independientemente de que sea una tarifa fija, con discriminación horaria o indexada (todas ellas del mercado libre).
Las condiciones contractuales —precio de la potencia, duración, servicios asociados o comisiones— se mantienen hasta que el contrato finaliza, salvo que el propio contrato prevea otra cosa.
En el caso de las tarifas indexadas, lo que cambia no son las condiciones, sino el precio del kWh, que varía cada hora y cada día porque está vinculado al mercado mayorista. Esa variación forma parte del diseño de la tarifa, no de una modificación contractual.
Sí. La tarifa eléctrica también influye en el término fijo de la factura, ya que define el precio de la potencia contratada, que es el importe que pagas todos los meses independientemente de tu consumo.Además, algunas tarifas pueden incluir servicios adicionales, como mantenimiento o asistencia, que incrementan el coste fijo mensual. Por eso, al valorar una tarifa eléctrica, es importante revisar tanto el precio del kWh como el precio de la potencia y el resto de condiciones del contrato, y no fijarse únicamente en el coste de la energía.



