Si estás buscando las potencias normalizadas en febrero de 2026, lo que realmente quieres es muy concreto: ver la tabla actual (monofásica y trifásica) y saber qué valores puedes contratar hoy en tu casa o negocio.
Pero aquí viene la duda importante: ¿siguen existiendo los escalones clásicos como 3,45 kW o 4,6 kW, o puedes ajustar la potencia en tramos más precisos de 0,1 kW? Y, sobre todo, ¿cuánta potencia necesitas realmente para no pagar de más cada mes ni quedarte corto y que salte el limitador?
En esta guía te explicamos la tabla oficial, qué aplica de verdad este año y cómo elegir la potencia adecuada paso a paso, sin tecnicismos y sin errores que luego se pagan en la factura.
¿Qué son las potencias normalizadas y de dónde salen?
Las potencias normalizadas son valores estándar de potencia eléctrica definidos históricamente para suministros en baja tensión. Se establecieron para unificar criterios técnicos en las instalaciones eléctricas domésticas y comerciales.
Estos valores aparecen recogidos en normativa técnica y durante años fueron los únicos escalones que podías contratar.
Es decir, si querías modificar tu potencia contratada, debías elegir uno de los valores cerrados de la tabla oficial.
Sin embargo, este sistema dejó de ser obligatorio en la práctica a partir de 2018, cuando se generalizó el contador inteligente con telegestión.
Desde entonces, en suministros de hasta 15 kW puedes contratar la potencia en múltiplos de 0,1 kW y, además, tener distinta potencia en periodo punta y periodo valle.
Tabla oficial de potencias normalizadas
La tabla de potencias normalizadas se publicó oficialmente en el BOE del 8 de septiembre de 2006 y ha sido la referencia durante años para instalaciones en baja tensión.
Monofásica 230 V (valores típicos)
En una instalación monofásica (tensión 230 V), que es la más habitual en viviendas, los valores clásicos han sido:
1,15 kW
2,3 kW
3,45 kW
4,6 kW
5,75 kW
6,9 kW
8,05 kW
9,2 kW
10,35 kW
11,5 kW
14,49 kW
Estos valores derivan de la intensidad (amperios) multiplicada por la tensión 220 – 230 V. Por ejemplo, 15 A en monofásica equivalen aproximadamente a 3,45 kW.
Trifásica 3×230/400 V (valores típicos)
En una instalación trifásica (tensión 400 V entre fases), más habitual en negocios o viviendas con mucha carga eléctrica, los escalones clásicos han sido:
3,46 kW
5,2 kW
6,93 kW
10,39 kW
13,86 kW
17,32 kW
20,78 kW
27,71 kW
34,64 kW
43,65 kW
En este caso, el cálculo se hace teniendo en cuenta las tres fases y la intensidad por fase.
Actualmente, ¿tengo que contratar “potencias normalizadas” sí o sí?
Aquí está la clave en 2026: no siempre.
Para suministros de hasta 15 kW en baja tensión, si tienes contador inteligente con telegestión y discriminación horaria, puedes contratar potencia en múltiplos de 0,1 kW.
Es decir, ya no estás limitado estrictamente a los escalones clásicos de la tabla de potencias normalizadas.
Entonces, ¿por qué sigues viendo potencias como 3,45 kW o 4,6 kW en muchas facturas? Principalmente, por tres motivos:
- Inercia histórica: Muchas comercializadoras siguen ofreciendo los valores clásicos por defecto.
- Instalaciones antiguas: Si tu CIE o boletín eléctrico está vinculado a un determinado escalón, puede ajustarse a ese valor.
- Aproximaciones automáticas: Algunas distribuidoras redondean o aproximan al valor más cercano compatible con la instalación.
En la práctica, si tu suministro es ≤15 kW y tienes contador con telegestión, puedes solicitar la potencia que quieras en múltiplos de 0,1 kW (por ejemplo, 3,3 kW o 4,2 kW), aunque no siempre te lo ofrecen de forma proactiva.
Potencia normalizada vs potencia contratada (y por qué importa en tu factura)
Es importante no confundir potencias normalizadas con potencia contratada.
Las potencias normalizadas son una tabla de referencia técnica que está actualmente en desuso, mientras que la potencia contratada es el valor concreto que figura en tu contrato y que determina cuánto pagas cada mes en el término de potencia.
En tu factura verás dos grandes bloques:
- Término de potencia: parte fija, depende de los kW contratados. Lo pagas todos los meses, consumas o no consumas luz.
- Término de energía: parte variable, depende de los kWh consumidos.
Cuanta más potencia contratada tengas, más pagarás cada mes aunque no consumas nada. Además, los peajes de acceso y cargos del sistema también se aplican sobre esa potencia.
Por eso, ajustar bien la potencia contratada es clave para optimizar tu factura, tanto en mercado regulado (PVPC) como en mercado libre.
¿Cómo saber si tu instalación es monofásica o trifásica? (sin ser técnico)
No necesitas ser electricista para saberlo. Puedes comprobarlo de varias formas:
- Mira tu factura: Algunas comercializadoras detallan el tipo de instalación del cliente en los recibos.
- Revisa tu cuadro eléctrico: si ves un único interruptor general de potencia (ICP) con interruptor doble, es monofásica; si hay tres interruptores diferenciados, es trifásica.
- Consulta a la distribuidora eléctrica asignada a tu zona geográfica.
En viviendas habituales, lo normal es una instalación monofásica entre 220 y 230 voltios, mientras que la trifásica suele estar en negocios, talleres o casas con maquinaria potente.
¿Cómo elegir la potencia adecuada? (sin pagar de más)
Elegir la potencia adecuada depende de la simultaneidad de electrodomésticos, no del número total que tengas.
Para acertar:
- Revisa la curva de carga en tu contador de luz accediendo al área privada de tu distribuidora eléctrica. Si no puedes entrar, también puedes contactar a través del teléfono o correo electrónico.
- Mira cuál ha sido la potencia máxima demandada en los últimos meses.
- Ten en cuenta si usas horno, placa de inducción, lavadora y termo eléctrico al mismo tiempo.
Si te estás planteando ajustar tu potencia, te recomendamos leer nuestra guía sobre si merece la pena bajar la potencia contratada, donde explicamos casos reales y cómo hacerlo paso a paso.
Ejemplos prácticos
Piso de 1-2 personas con placa de inducción y sin termo
Si cocinas con inducción pero no tienes termo eléctrico y no sueles poner varios electrodomésticos a la vez, una potencia entre 3 kW y 4 kW suele ser suficiente. En muchos casos, 3,3 kW o 3,45 kW funcionan perfectamente.
Familia de 3-4 personas con horno, inducción y lavadora
Aquí la simultaneidad aumenta. Si se usan horno e inducción a la vez y coinciden con la lavadora, puede ser necesario entre 4,5 kW y 5,75 kW.
Trifásica en un negocio pequeño con maquinaria
En muchos negocios con instalación trifásica no actúa un ICP que “salte la luz” al superar la potencia, sino un sistema con maxímetro. Esto significa que si te pasas de la potencia contratada, no se corta el suministro, pero sí te aplican penalizaciones por excesos de potencia en la factura.
Por eso, aquí no conviene bajar potencia a lo loco. Hay que analizar los picos reales de consumo (cuando coinciden varias máquinas funcionando a la vez) y ajustar la potencia para evitar recargos sin sobredimensionar el término de potencia.
Cómo ahorrar ajustando potencia y tarifa sin complicarte
Ajustar la potencia es solo una parte del ahorro. La otra es tener la mejor tarifa según tu perfil de consumo.
Puedes tener una potencia bien ajustada, pero si tu comercializadora no te ofrece un precio competitivo en el término de energía, seguirás pagando de más.
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Preguntas frecuentes sobre potencias normalizadas
Sí, la tabla oficial publicada en el BOE del 8 de septiembre de 2006 sigue existiendo como referencia técnica para instalaciones en baja tensión, especialmente en suministros antiguos.
Sin embargo, en la práctica ya no limita la contratación en la mayoría de viviendas. Desde la generalización del contador inteligente con telegestión, en suministros de hasta 15 kW es posible contratar la potencia en múltiplos de 0,1 kW, por lo que los “escalones clásicos” han dejado de ser obligatorios en muchos casos.
Es decir, la tabla sigue siendo el marco técnico histórico, pero hoy no siempre determina la potencia exacta que puedes contratar.
De acuerdo con el Panel de Hogares de la CNMC correspondiente al primer semestre de 2025, la mayoría de las viviendas en España concentra su potencia contratada en el tramo intermedio, especialmente entre 4 y 6 kW, donde se sitúa en torno al 43 % de los hogares.
Por otro lado, cerca del 28 % tiene potencias más reducidas, entre 0 y 3 kW, y aproximadamente uno de cada cinco hogares admite no saber cuánta potencia tiene contratada.
Si contratas menos potencia de la que realmente utilizas, pueden ocurrir dos cosas:
1 – En una vivienda habitual (con limitador o contador inteligente), cuando conectes varios electrodomésticos a la vez y superes la potencia contratada, saltará el limitador y se cortará la luz. Tendrás que bajar consumo y volver a activar el suministro.
2- En suministros como negocios o viviendas que no puedan permitirse un corte de luz (como personas conectadas a respiradores, hospitales, etc.), con una potencia contratada superior a 15 kW, no se corta el suministro gracias al maxímetro, pero sí se registran excesos de potencia y pueden aplicarte penalizaciones en la factura.
Además, vivir con la potencia demasiado ajustada puede ser incómodo: no podrás usar ciertos aparatos al mismo tiempo y estarás pendiente constantemente de que no “salte”
Porque 3,45 kW corresponde a uno de los antiguos escalones de la tabla de potencias normalizadas (15 amperios en monofásica a 230 V).
Desde 2018, con la generalización del contador inteligente con telegestión y los cambios normativos asociados, para suministros de hasta 15 kW se permite contratar potencia en múltiplos de 0,1 kW.
Sin embargo, muchas viviendas siguen teniendo 3,45 kW porque:
– Se contrató bajo el sistema anterior.
– Nunca se ha solicitado una modificación.
– La comercializadora mantiene el valor histórico por defecto.
Por eso hoy puedes tener 3,45 kW aunque técnicamente podrías ajustar a 3,3 kW si tu instalación y contador lo permiten.
La potencia contratada influye en tu factura tanto en el mercado regulado (PVPC) como en el mercado libre, porque en ambos casos pagas un término de potencia fijo por cada kW contratado.
Ahora bien, no se calcula exactamente igual:
– En PVPC, el precio del término de potencia está regulado y es el mismo para todas las comercializadoras de referencia.
– En el mercado libre, el precio del término de potencia lo fija cada comercializadora, aunque incluye igualmente peajes de acceso y cargos regulados.
Por tanto, los kW que contrates afectan siempre a la parte fija de tu factura, pero el precio por cada kW puede variar si estás en mercado libre.



